Veracruz: el gigante urbano que camina sin rumbo
Dr. Rafael Vela Martínez
Veracruz tiene una de las estructuras urbanas más importantes del país, pero no la ha
convertido en crecimiento económico sostenido. Esta es una de las grandes contradicciones
del desarrollo estatal: contamos con un territorio privilegiado, con siete Zonas
Metropolitanas (ZM) , una Zona Conurbada relevante como Acayucan y un municipio como
Tuxpan con características claramente metropolitanas. Después de Veracruz, solo Coahuila
se aproxima con cuatro ZM. La mayoría de las entidades del país cuenta con tres o menos;
sin embargo, nuestras principales ciudades siguen mostrando una condición estacionaria de
competitividad, con señales de agotamiento económico y rendimientos marginales cada vez
menores.
El problema no es la falta de ciudades. El problema es la ausencia de planeación territorial,
económica y urbana. Desde 2017, en la obra Sistema de Ciudades de Veracruz:
crecimiento económico y combate a la pobreza.
Veracruz, Boca del Río, Orizaba, Córdoba, Minatitlán y Coatzacoalcos; además de un
conjunto de ciudades intermedias con capacidad para articular corredores económicos
regionales. La idea central era sencilla, pero estratégica: si Veracruz organizaba su
desarrollo a partir de sus nodos urbanos, podía impulsar crecimiento económico, generar
empleo, atraer inversión y reducir pobreza desde una perspectiva territorial.
Casi una década después, esa advertencia sigue sin ser atendida. Los datos recientes del
Índice de Competitividad Urbana 2026 del IMCO confirman una realidad preocupante: las
ciudades veracruzanas no aparecen como polos dinámicos de alta competitividad nacional.
Ahí está el centro del problema. Poza Rica perdió dinamismo con el debilitamiento de la
economía petrolera y no logró reconvertirse oportunamente hacia servicios especializados,
logística, industria ligera o economía del conocimiento. Xalapa conserva una función
administrativa, universitaria y cultural relevante, pero no ha logrado traducir su capital
humano en innovación, empresas de alto valor agregado ni empleo formal suficiente.
Veracruz-Boca del Río mantiene ventajas portuarias, comerciales y turísticas, pero
requiere una estrategia mucho más agresiva de integración logística, industrial y
tecnológica. Orizaba y Córdoba poseen una ubicación privilegiada en el corredor PueblaVeracruz, pero siguen operando por debajo de su potencial metropolitano. Minatitlán y
Coatzacoalcos, pese a su peso energético, petroquímico, portuario e industrial, arrastran
rezagos urbanos, problemas de seguridad, deterioro económico y falta de articulación
regional.
Por eso la presentación y distribución gratuita de los Atlas Económicos de Veracruz 2025
cobra una importancia especial. No se trata únicamente de una obra académica. Se trata de
una herramienta para la toma de decisiones públicas y privadas. Los Atlas de
Manufactura, Comercio y Servicios permiten identificar dónde se localizan las
actividades económicas, cuáles son las especializaciones territoriales, qué municipios
concentran capacidades productivas, dónde existen oportunidades de inversión y qué
regiones requieren políticas diferenciadas.
En otras palabras, los Atlas permiten pasar del discurso general sobre el desarrollo a la
evidencia concreta para decidir. Veracruz necesita dejar de planear desde la intuición, la
ocurrencia o el reparto político de obras. El desarrollo económico no se decreta: se diseña
territorialmente. Y para diseñarlo se requiere información, metodología, mapas, indicadores
y lectura regional. Eso es precisamente lo que ofrecen los Atlas Económicos de Veracruz
2025: una base técnica para orientar inversión pública, inversión privada, infraestructura,
formación de capital humano, política industrial, fortalecimiento del comercio regional y
modernización de servicios.
La pérdida de competitividad urbana no se resolverá con discursos optimistas ni con
informes administrativos. Se resolverá cuando el Gobierno Estatal, los Ayuntamientos, las
Cámaras Empresariales, los inversionistas y sobre todo la Universidad Veracruzana (UV)
comprendan que Veracruz debe organizar su crecimiento a partir de sus ciudades y de los
corredores económicos que las conectan.
La competitividad urbana de Veracruz no se recuperará sola. Requiere visión, información y
decisiones. Requiere entender que las ciudades no son únicamente manchas urbanas: son motores del desarrollo. Y cuando esos motores se detienen, se detiene también la
posibilidad de crecimiento, empleo y bienestar para millones de veracruzanos.
Nos vemos este martes 16 de junio, a las 11 de la mañana, en el Museo de Antropología de
la Universidad Veracruzana, donde se presentarán los Atlas Económicos de Veracruz 2025 y
se informará sobre el acceso gratuito a estas obras.
No se trata solo de la presentación de tres libros. Es la entrega pública de casi dos años de
investigación, financiada con recursos propios de sus autores y enriquecida con el
compromiso de jóvenes estudiantes universitarios que creen, como nosotros, que el
conocimiento debe ponerse al servicio de Veracruz.
Con estos Atlas cumplimos una responsabilidad ética: la de ser universitarios, académicos y
veracruzanos comprometidos con el futuro de nuestro estado. A nosotros nos correspondió
investigar, sistematizar información, construir evidencia y ponerla gratuitamente a
disposición de la sociedad. La otra parte corresponderá a quienes toman decisiones:
gobiernos, empresarios, legisladores, cámaras, universidades y actores sociales.
Fuente: Hora Cero
Veracruz: el gigante urbano que camina sin rumbo / Dr. Rafael Vela Martínez – Hora Cero















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